José Blanco

José Blanco
Catedrático
Discurso de ingreso en la Academia Estúpida de las Artes y las Letras.

Presentado por el aspirante a idiota José Blanco,  joven poeta desconocido

Señoras, Señores, miembros de la Academia:

En La arboleda perdida, el gran y melenudo poeta Rafael Alberti recordaba cómo en los años de la Residencia de Estudiantes, durante incursiones etílicas con su alopécico amigo Dámaso Alonso, solían terminar meando en los muros de la Academia de la Lengua. Algunos años más tarde, cuando Damasito dirigía el «limpia, fija y da esplendor», propuso reiteradamente al bardo de las camisas estentóreas que ocupara un sillón en la Academia, asunto que Alberti siempre rechazó diciendo que prefería seguir de pie y que, por su parte, seguía meándose en esos muros.

Este humilde servidor de Vds., quisiera ser el digno merecedor del honor que hoy se me hace al ser aceptado estúpidamente en tan Estulta Institución, y corresponder a la irresponsabilidad de sus Señorías, tomando como modelo al marinero en tierra de nadie. Prometo esforzarme e ingerir abundante agua y otros diuréticos hasta lograr escribir de un solo chorro (con perdón) un lema inconsútil que ligue, finja y de estupor.

Soy muy inconsciente de enfrentarme a la tarea descomunal de mantener el tipo y la integridad ante la falta de seso de que sus Señorías hacen gala. Carencia que temo no poder suplir ni con s ni con x, aunque ya me gustaría. Se impone, pues, el repiqueteo del adagio aquel que dice: «Si no puedes vencerlos, únete a ellos». Pero no se ganó Zamora en una hora y presiento que harán falta atajos, beleños, mandrágoras y mitsubishis.

Presumo, porque soy muy presumido, que mi mayor aportación pueden ser, precisamente, mis conocimientos de química y su aplicación en las drogas de diseño, también llamadas drogas rave, drogas de club, drogas tecno, drogas dance o drogas de fiesta, abarcan una gama de sustancias, entre las cuales las más conocidas son el éxtasis, el GHB, el Rohypnol, la Ketamina (Special K), el LSD y el PCP. El bismuto, en cambio, es un elemento químico de número atómico 83, lo que significa que cada átomo de bismuto cuenta con 83 protones en su núcleo atómico. Se representa con el símbolo Bi (igual que las antiguas matrículas en los coches de Bilbao) y se encuentra en el grupo 15 y el periodo 6 de la tabla periódica, por lo que pertenece al grupo de los metales tales.

En efecto, fue el tal Tales de Mileto quien dejó grabada la máxima «Nada en exceso» en otros muros, los del templo de Apolo en Delfos, y no con su orina, sino a cincel, máxima que obvia esta Academia Estúpida, obviamente, como tantos otros preceptos délficos, a saber: «Obedece a las leyes», «Reflexiona sobre lo que hayas escuchado», «Domina tu carácter», «Ejercita la nobleza», «No pierdas el tiempo», «Ten sentimientos de pudor», «Habla cuando sepas», «Arrepiéntete cuando te equivoques»,  «Piensa en lo útil», «No digas lo indecible», o «Ejercita una buena reputación», vamos, lo que para el gran filósofo contemporáneo Joan Manuel Serrat encuentra equivalencia en eso de «Niño, deja ya de joder con la pelota».

Y, sin embargo, La Academia Estúpida de las Artes y las Letras hunde sus cimientos en estos lodos surgidos de aquellos polvos… (aquí dice la acotación: pausa dramática), que repasaré sucintamente, sobre todo, para no dar tiempo a sus Señorías de recapacitar acerca de la estupidez de admitirme en la stultifera navis que desgobiernan:

Desde que un buen día hacia el 300 a. C. Simias de Rodas puso un huevo-poema de piedra, la comunidad poética habida y por haber se ha sentido más aliviada de los rigores estomagantes propios del procedimiento gracias al alivio del poeta de la ciudad del coloso. Tuvieron que posarse moscas, siglos y arabescos, pero luego todo se precipitó. En el París de mediados del s. XIX, el poeta Charles Baudelaire, único caso conocido de dandy indigente, cortejó a Madame Sabatier con un aluvión de poemas anónimos y cartas en las que le llegó a escribir: «Es Vd. más que una imagen soñada y amada, es Vd. mi superstición». Tras seis años de cortejo, la relación se despachó en apenas dos semanas. (Omitiré aquí los detalle sórdidos y la interpretación sifilítica.) Poco después un poeta y noble franco-uruguayo de nombre Isidore Ducasse, paseaba por el mercado de las pulgas, cuando quedó fascinado ante el «encuentro fortuito de un paraguas y una máquina de coser sobre una mesa de operaciones». Ya en los albores del pasado s. XX, el gran poeta, dramaturgo y patafísico, Alfred Jarry, deambulaba en bicicleta por París con una pistola al cinto. En febrero 1916, Hugo Ball y Emmy Hennings inauguraron el Cabaret Voltaire en el número 1 de la Spiegelsgasse, en Zurich, donde volaban soflamas, glosolalias y productos de la huerta del cantón. Y llegamos así al año 1917, año de revoluciones, deserciones e insumisiones. Un soldado corpulento con metralla en el cráneo y el engolado nombre de Guillaume Apollinaire, escribió por primera vez en el programa de mano de un ballet la palabra Surrealismo. Solo un año más tarde, en 1918, otro coloso que se hacía llamar Arthur Cravan se adentró a remo en las aguas del Golfo de México y aún no ha regresado. A partir de ahí se sucedieron partidas de ajedrez, sabotajes, incursiones en busca de lo inesperado a la luz difusa del alba o al oscurecer, cadáveres exquisitos, hojas de navaja sajando globos oculares, meados en los muros de la Acamedia de la Lengua, etcétera, etcétera, etcétera…

Con semejantes antecedentes —y lo que no sabremos—, a quién podría extrañar, pues, que el Singularísimo y Excelentísimo Rector Estulto, Sr. Manel Costa, el Doctor Horroris Causa que en paz descanse, Sr. Curro Canavese, la Ilustrísima y Sorprendente Decana Estulta, Sra. Lucía Peiró Lloret, el Ilustrísimo e Impar Decano Estulto, Vicente Cascón García, el Ilustrísimo y Peculiar Decano Estulto, Sr. Francesc González Molinero, así como los doctores y doctoras miembros de esta Academia, el Sr. Fernando Costa, la Sra. Marta R. Sobrecueva, el Sr. Manuel Puertas Fuertes, y la Sra. Yolanda Pérez Herreras, a quién podría extrañar, digo, que personalidades tan venerables se dejen ver portando objetos en la cabeza, o paseándolos como animales de compañía, o lo que es mejor, si cabe, hurgando en los contenedores de basura. Uno nunca sabe cómo se va a ver algún día. Pues a mí no me sorprende. Tengo que decirlo. Otras personas menos significadas van por ahí con una mancha de nacimiento, o con el Corazón de Jesús tatuado en policromía, o con la insignia de una gaviota en la solapa y no son juzgadas por ello. Tengo que decirlo… A mí lo que me sorprende es que aún no se haya implementado en todos los ayuntamientos el quinto contenedor, el contenedor-museo de objetos para la adopción. (Si no soy admitido en la Academia Estúpida por mis escasos méritos, espero serlo al menos por el peloteo.)

Me gustaría terminar este discurso, citando nuevamente al gran y melenudo poeta de las camisas estentóreas, Rafael Alberti, quien al final de su vida dejó escritas en unos pequeños cuadernos chinos palabras, más o menos, que para mí representan una fuente inagotable de inspiración y que en sí mismas bastarían como discurso de ingreso en esta Academia Estúpida de las Artes y las Letras. Dice así:

«Recurriré a un lenguaje/ total, desesperado,/ para expresar aquello/ que con el que ya sé me es imposible.// Por ejemplo, diré/ resoré lenson corraré son lensen/ dólor ni sarta muersimar mi pena/ ay re mi ay fa mi re sol remido/ no nó no nó si muer/ si muersimar ay ay.// Si os si su si ró/ si né si gró/ si queronsí conflú/ conflume flugro/ neflu gruflu si ós/ si cú si ró/ siqueronsí siné sigró.»

Gracias, Señorías y Autoridades académicas, por la atención disipada, sonrisa bobalicona y mirada perdida, con que han acogido esta monserga estúpida como todos Vds., a quienes hoy me sumo.

CURRICULUM

José Blanco García (Barakaldo, 1965). Poeta y artista multidisciplinar.

Cursó estudios de Filología en la Universidad de Deusto. Fue miembro del Taller Literario La Galleta del Norte, con quienes realizó obras y publicaciones de inspiración colectiva, entre las que destaca la colección de piezas de teatro breve Surtido y crujir de comedietas (Hiru, Hondarribia, 2000), y la colaboración con el Colectivo Karraka en sendas obras llevadas a escena: Hoy, última función y Palabrarismos.

Ha sido distinguido con los premios «Arcipreste de Hita» y «Mariano Roldán», publicando Las obras de la mar. Las obras del amor (Ayto. de Alcalá la Real, 1992) y Cuaderno de bitácora (Ánfora Nova, Rute, 2000), respectivamente. En 2021 ha obtenido la III Bienal de Poesía «Carlos Sahagún», de Onil, por Horario de invierno.

También, ha publicado Mira mi corazón preso en el ámbar de los instantes eternos (Baile del Sol, Tenerife, y Diógenes Internacional, Madrid, 2005); Las nubes (Baile del Sol, 2006); Memoria del caos (Baile del Sol, 2009); Poemas del sublime cotidiano (Ed. Babilonia, Navarrés, 2013); La deriva de Marcos Sima (Baile del Sol, 2015); la plaquette Una burla soberana (stabilestudillo editores, Conil de la Frontera, 2019); Denmark Street, (Garvm, Cádiz, 2019); Amuleto (Baile del Sol, 2019); Calle Blas de Otero (La Única Puerta a la Izquierda, Bilbao, 2020), y Sonetos de confinamiento (Tortuga Samurái, Temuco, Chile), estos dos últimos en colaboración con Javier Aguirre Ortiz.

Su obra ha sido recogida en numerosas antologías, entre las que cabe destacar Bilbao. Verso a verso (Ayto. de Bilbao, 2001); Poesía visual española (Antología incompleta) (Calambur, Madrid, 2007); La mujer rota (Literalia editores, Guadalajara, Jalisco, México, 2008); Antología del beso. Poesía última española (Mitad doble ediciones, Málaga, 2009); Antología 30 (Editorial Pre-Textos, Valencia, 2009); Puta poesía (Luces de gálibo, Málaga, 2010); Un minuto de ternura (Baile del Sol, Tenerife, 2015), y La tierra y la nada (Bala Perdida, Madrid, 2022).

Ha coordinado la revista ensamblada Metamorfosis entre 1998 y 2023:

https://sites.google.com/view/joseblanco-metamorfosis/inicio

Mariano H. de Ossorno

MARIANO H. DE OSSORNO
Catedrático
Discurso de ingreso en la Academia Estúpida de las Artes y las Letras.

Presentado por el aspirante a idiota Mariano H. de Ossorno

Contemplo moscas, como un buen y adiestrado Contemplador o me ausento in situ. Un falso dilema entre el Ser y la Nada cuando ya no tienes donde caerte muerto. Estoy –y no me pregunten ni cómo ni porqué he llegado hasta aquí– en el Museo de Arte Reina Sofía, antiguo hospital de pobres situado en el centro de Madrid. Miro, porque la ocasión así me lo demanda, el Guernica, y sólo soy capaz de pensar lo mal ordenado que debían estar las cosas momentos antes de acabar como lo pinta el cuadro de un disléxico Pablo Picasso, que nunca anduvo por allí.

Al pronto de estar se me acerca un recio vigilante de sala vestido de lagartero y me impele a decir quién soy, mi signo del zodíaco, el origen de mis zapatos, si he venido para quedarme, si entiendo el arte contemporáneo, si soy Amigo del Museo, por este orden. Indignado lo mismo que un muchacho del extrarradio ante el abigarrado escaparate de una pastelería de la calle Velázquez, en el dulcísimo Barrio de Salamanca, Madrid, le confieso lo que me estaba prohibido confesar: Soy el inspector encargado de llevarme las moscas que pululan por allí sin haber abonado la entrada. Al vigilante, con faz de rústico provinciano, parece estimularle los sentidos mi respuesta y me entrega una escopeta de dos cañones. Por si las moscas, me dice al oído antes de dirigirse a mamporrear (verbo intraducible) a ciento dos japoneses, que ya se fotografiaban junto al lienzo del pintor malagueño.

Prohibido hacer fotos en color, les escupe a la cara por echar de menos la escopeta que con tanta generosidad me había donado o prestado o alquilado. Los japoneses se defienden a pedradas teledirigidas desde sus teléfonos móviles. Acude presta la policía municipal esgrimiendo sus cuadernos de multas al instante. Los japoneses se resisten, kamikazes de la
libertad de expresión. Vienen los antidisturbios y despejan la sala de malos modos. El suelo queda cubierto de bolsas de frutos secos y patatas fritas a la inglesa, latas de cerveza y refrescos inanes, pañales de bebés, balas de goma, botes de gases lacrimógenos, sangre loja de los japoneses, compresas perdidas al vuelo, rogativas y plegarias, cuyo significado zen se desconoce. Entra Pistoletto y lo amontona todo sobre una peana dorada. Se restablece el orden museístico. A mis moscas y a mí, que nos manteníamos al margen pese al mosqueo, nos expulsan por considerarnos representantes no acreditados del arte clásico.

A la salida [precipitada] me retiran el carné de Contemplador y mi meten en la boca una tarjeta [roja] en la que, sin mucha literatura, se expresa que, desde la fecha y hasta que el cielo rompa aguas, tengo prohibida la entrada a cualquier Museo Nacional y el acceso a becas y subvenciones convocados por el Ministerio de Cultura; Gobierno de España.

La puta, qué cruel es estar vivo, tuerzo un verso singular del argentino Mario Pablo Ortiz, y lloro hasta inundar de lágrimas y mocos la plaza de Juan Goytisolo. Desespero. Mas cuando la desesperación está a punto de transformarme en el héroe llorón de la penúltima Guerra Civil Española, que me escogió para militar en el bando equivocado, atisbo un rayo de luz (Marisol), un auténtico arco iris de beatíficos colores en el horizonte. Es la figura de Manuel Borja Villel, a la sazón director del Centro, que encamina (es una forma de decirlo) su góndola veneciana hacia el lugar donde me encuentro: subido a lo más alto de la escultura de Alberto: El pueblo español tiene un camino que lo conduce a una estrella, para, al menos, librarme de morir ahogado en las brumosas aguas, las cuales también intentan escapar dirigiéndose a la estación de trenes de Atocha, pues el río Manzanares no va a dar a la mar.

A salvo en la gloriosa góndola, Manuel y yo –con las moscas ya he perdido el contacto y la familiaridad mantenemos una conversación inconfesable. El me dice y yo lo digo cuanto nadie más puede escuchar. Pero en el deber de seguir informando a quienes están siguiendo con atención los pormenores de esa jornada particular [con Sophia Loren y Marcello Mastroianni como actores principales] que me cupo vivir en el desarrollo de mi obtusa carrera artística y ahora les estoy relatando, pienso que lo oportuno es ponerles al tanto de cómo concluyó el asunto. Favorablemente para mí, les adelanto.

Enterado Manuel de mi lamentable situación, tras una larga y prometedora trayectoria de artista experimental, no pudo menos que apiadarse de mí, concediéndome, si no el Premio Nacional de las Artes, que ese año recaería en nuestro común amigo Juan Hidalgo, ¡Viva Zaj!, la posibilidad de convertirme en agente doble con licencia para exponer.

¡Oh!.!.!.!.! Por fin… cuántos años esperando este momento (sic), exclamé rememorando uno de mis poemas más esperanzados, de esos que se escriben mientras todavía saboreas el dulce fruto del amor en los labios; casi al pie del orgasmo que vendrá con el fin del mundo.
Yo agente doble, y triple si fuese preciso. Agente múltiple, polifacético, tontilisto. Maestro zen y tonto de pueblo castellano. ¿Qué más se puede pedir?

(Excurso. Bueno, una vez puestos, creo que debes aprovechar la ocasión y pedir, por ejemplo, que tiriten azules los astros a lo lejos; que cuando se apaguen los faroles se enciendan los grillos; que al olmo seco, hendido por el rayo y en su mitad podrido, le salgan algunas hojas nuevas, y hasta una tarjeta de crédito sin límite. Dos trajes, uno para cada agente; camisas, zapatos con teléfono incorporado; una pistola star 9mm; ir a celebrarlo por
todo lo alto.)

Pero el asunto era más serio de lo que yo estaba capacitado para comprender, en el estado de embriaguez en el que me encontraba. Pero sí vi a Manuel transformarse en el alto ejecutivo que intentaba ocultar bajo su manto proteccionista y me encargaba, ya, con prisa, mi primera misión como espía a dos bandas. Debía infiltrarme en las filas de los jóvenes airados que seguían dale que dale con la inquina de la experimentación, més lluny, sempre molt mes lluny, como en la cancioneta de Lluís Llach, y así alimentaban la fobia contra los valores del mercado, convenciéndolos de lo justo y conveniente de donar sus parcas y obtusas obras, si se las puede llamar así, a su Museo, donde era que tenían un futuro preferente en la sección de modas y vanguardias. Mientras el otro agente que también era yo una vez me afeitaba y me domaba las greñas, aunque conservando algo del desaliño indumentario del artista pobre e idealista, de un místico prê à porter, se colaría en los almuerzos de los Consagrados al objeto de darles que pensar en rebajar los precios de sus valiosas creaciones, puesto que el Museo andaba escaso de recursos y sólo podía aumentar sus fondos caso de que las viudas de los artistas más valorados se decidieran a pagar los impuestos de la herencia recibida, entregándoles obra certificada a cambio de su condonación.

Y en eso ando desde aquel magnífico día en que me admitieron en la Academia Estúpida de las Artes y de las Letras (o sea, empeñado). Fatalmente comprometido, por detrás y por delante, en la noble y artificiosa, a más de estúpida, estulta, mensa, insensata, estólida, necia y bien diría si la llamase acanallada, tarea de transformar y conservar la Historia del Arte en todo su esplendor y su reconocible fatuidad.

Sobra comentar que ningún éxito me azuza y ningún fracaso me para. Trabajo como un tonto para nada y ya ni siquiera espero hablarle a Dios un día. ¡Viva la Inopia!

CURRICULUM

Mariano de Hossorno, por elección propia.

Nacido en Granada el mismo día en que el valenciano Maestro Rosillo pescaba en aguas cántabras una lubina descomunal, que me robó las primeras páginas de los periódicos.

Crecí y me afee con los años, penoso requisito de los poetas (?) heterosexuales.

Parí algunos libro de cuyos títulos me he olvidado y no consiento que me los recuerden.

Vivo sólo a la espera esperanzosa de que cuando el mundo acabe conmigo, sea igualmente que yo acabe con el mundo.

No obstante, confío en que queden algunos y algunas, más de éstas que de aquellos, dispuestos a hacerme un glorioso homenaje.

José Santamaría «Llapis»

José Santamaría "Llapis"
Ilustrísimo y Velocímetro Decano Estulto
Discurso de ingreso en la Academia Estúpida de las Artes y las Letras.

Presentado por el aspirante a idiota Llapis

Apreciados  académicos y académicas.

Con la intención de evitar que sean ustedes futura sustancia e  ingrediente exótico del panorama cultural, o de permanecer expectantes en la cámara de maduración para futuro festín de solaz esparcimiento. Me uno a esta estulta Academia y contribuyo con mis carnes a la parrilla del espectáculo hertziano.

Escojamos entre gruñir mientras defecamos o echar un polvo sobre el capó de un Cadillac El Dorado.

Hete aquí, en estos tiempos de bobería y de arraigamiento del estado de bienestar, al arte como alimento de ociosos recostados en estancias calefactables,  le quedan dos generaciones o menos.

Tiempos se avecinan donde, sera apreciado el hacedor y sus tangibles hechos y no, lo onírico, que se diluirá en una atmósfera enrarecida de vapores fétidos. La creación sera sustituida por el ingenio y la moneda no servirá para amasar producto artístico.

Fácil seria contentar a maleantes adictos al mainstreaming, elementos que son la garrapata cultural de la creación y dejar en el olvido a tantos y tantos cazadores-recolectores que esquilmando el planeta, nos han llevado a disfrutar de longeva y saludable existencia e incluso a sustituir nuestras muelas por otras para seguir royendo genio lúcido

Pero no, saludemos a un porvenir catártico. Atrás  quedan restos de civilización a la deriva catatónica que nos recibe a un espacio pendiente,  pleno en creación, caos, chozas y crueles antropófagos de lo arcaico. Un futuro donde lo efímero y lo estacional suceda a la duradero y lo inmortal sucumba en el interior de cerebros reptilianos.

Por un mundo alfombrado con cristales rotos y cenizas de incunables.

Por un mundo donde los museos derruidos alberguen asustados humanos próximas presas de hordas hambrientas.

Por un mundo estúpido donde los estultos académicos naveguemos sobre nubes, lanzando por doquier escupitajos oscuros y cáusticos.

Por un mundo nuevo y sin orden.

Viva la madre que nos pario.

Bailaremos sobre la tumba de Sorolla.

 

Gracias y buena herramienta.

CURRICULUM

José Santamaría “Llapis”

Conocido por allegados, nací en tierra de ranas, vi antes discurrir imágenes de nubes reflejadas  en las acequias, que el destello de la cabalgata de perros bailando. En una era incierta y silenciosa, mi horizonte circundante, solo lo alteraba el discurrir del agua  hacia destinos ignorados, llevándose los cadáveres inaprovechados.

Desplazarse andando  no es eficiente, siempre he procurado hacerlo lo menos posible, dirigirse moviendo los pies alternadamente cuan hombre prehistórico, evidencia un método desatinado y una falta de criterio para llegar a cualquier ambición.  Es preferible, hablando, imaginando o motorizado, se alcanza con mas eficiencia un recinto creativo o un aposento ocioso con menor coste . Una vez en el destino, uno puede emplearse en lo que prefiera o abandonarse a lo predestinado. 

Desde asistir al parto de una cabra sin manual, a la poesía visual solo median unas cuantas hojas del calendario. Opinar, pintar, escupir certeramente  y mientras, talo arboles o crio gallinas o edifico un cementerio para pestañas ocupa mi tiempo y además de atiborrar el planeta con un repertorio de elementos absurdos. Ya se sabe que los ignorantes no dudamos pero si nos desplazamos y en ello estamos. Eres lo que heces.

Abandoné la fotografiá influenciado por el comportamiento  del colibrí, no tenia sentido captar imágenes, nervioso, metiendo el objetivo, como el pájaro  la cabeza en todas las flores, me parece de mala educación, ir toqueteando asuntos ajenos en toda su extensión. Es alarmante que no sea alarmante.

Hoy, retirado cualquier movimiento, que no sea gandulear, todo se materializa libremente en diferentes procedimientos, sin orden establecido, y queda inerte a merced del ensañamiento del aprecio. Como las ventanas emergentes, ignorar cualquier  asunto es beneficiado por la desatención.

Si es cierto que nadie es inmóvil y que se orbita a  través de constelaciones siempre, aun después de muerto. Si es cierto que nadie muere sin hacer algo inteligente, al menos una vez en la vida, entonces poco hice y me lo pase bien.

Manuel Ángel Carmelo

Manuel Puertas Fuertes
Catedrático
Discurso de ingreso en la Academia Estúpida de las Artes y las Letras.

Presentado por el aspirante a idiota Manuel Puertas Fuertes

PENTAMERON 

-5 días de orgía entre el infierno de la vida y la imposibilidad del cielo-

Dedicado a Bocaccio a Virgilio y a Blacke

(La loca boca actio es mía, aunque me corten la lengua, el lenguaje seguirá siendo vida)

Un escrito inteligante me pide esta única, primera y última Academia Estúpida de las Artes y las Letras que será estudiado con fruición y arrobo y en mi vida me vi en tal aprieto. Llena de agua tibia la pera no sale toda la lavativa, la irrigación es y será incompleta, muchas veces quedan heces en la mala conducta anal.

Si alcanzar el máximo, es lo mínimo que se puede exigir al colmo de la estulticia…… impredecible e imprescindible es el resto de este y de todos los textos, texticulares somos. Aún y así y por incomprensible desprecio acepto el reto que me proponen los restos de esta academia de mis entretelas, moribunda recién nacida (ácida siempre) a la que voy a intentar acceder un rato.

Para empezar el proceso de insublimación, día primero, grité  ¡A! Con todo el pulmón de mis fuerzas, fue tal el impulso de la vocal voz que se elevó por los aires, inspiróme, y de pie cayó /no calló con sombrero y tacones, de haber aterrizado a revés hubiera sido “cap de bou”, quiero decir que la investigación, iba a empezar como una tercera aventura divina del Sr. Antipirina, así de sopetón y entrada nupcial con Tzara. Mi mente firme en ascender al firmamento,  y tener una larga conversación con el único hijo del dios justiciero de las barbas blancas y de las balanzas amañadas por directores arcangélicos y por rectores celestiales del humo eterno generales del dúctil y glamuroso  espacio cielo. Para ello V de firmar un contra-acto de confesionalidad, confidencial, confuso y  contrito, ante las más altas esferas y la no menos refulgentes estrellas mientras alrededor revoloteaban ápteros mensajeros y sonaban, trombones, claros clarines trompas paquidérmicas con sordina, y todos los demás instrumentos huracanados. Las y los conversaciones de convers@s sin versos, derivaron en una continua queja de los cambios observados entre nuve y V, de estar el cielo encapotado y hasta enladrillado, ahora está enredado en ondas electromagnéticas que no hay dios que las  controle mediante raciones de oraciones, verificado esto (pendiente de versificado), me pusieron una pregunta trampa,  ¡Que es el SER, y dónde se esconde la CIRCUNSTANCIA? Obviamente capciosa cuestión como todas las que aparecen en el famoso Manual de los tramposos de Fidedigno Porley, que leí allá por siglo XXXIV, en el que muy muy muy presumiblemente será admitido por alguna laguna, o ningüina editorial para publicarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr    ¡¡¡¡¡¡¡RATA TA TA  RATA TA TA !!!!! …mi consciente se nubló por el inconsciente (no tuve nada que ver con  ninguna nube, ni con b ni con v, faltaría)

Ante tamaño interrogante, este que suscribe maño, quedóse sin alfabeto, solo le salía la J…prueben, no se priven sus eminencias de las esencias del punta tacón, el guitarrico, las castañuelas y griten pero no canten, hasta el  último estertor    ¡¡¡¡¡¡¡¡ JJJJJJJJJJJJJ ….JJJJ…JJJJ—-AAAAaaaaa!!!!

Tras tan inhumano esfuerzo me retiré a un aposento, pero tumbado en una nube que me hacía cosquillas pero no se dejaba.

La del alba sería cuando tras trastornado por : el ser, el noser, el dasein, el ser y la nada, o sea no pegar ojo ni con cola de carpintero (lo de las noches toledanas no lo tengo demostrado) saqué en defensa propia el concepto de  ESTAR. Hubo un aluvión de aguas duras, puras, salinas, encenagadas, locuaces y meritorias meretrices…   Algunas fueron, acerca o de lejos, si podía existir pensamiento único ante tanta diarrea provocada por la lavativa, si es lo mismo tener carácter que culo actor, que si las merinas eran simples sietemesinas y los galgos podencos cojos, que si un agricultor de brezos realiza la misma función que un pulverizador de rezos, que ¿por qué? A los ascensores se les quita uno de sus dos nombres, que también defina la segunda función que desempeña, ergo su nombre auténtico, ortónimo, sería  Ascensor Descensor Príncipe Especulador Vertical.  Elucubramos  sobre… tallas, colores, formas y modas de ese SER sin ESTAR. Ardía Troya con su camello de paja, y todo por culpa de una aguja que se le metió en el ojo al camello, quién le mandaría mirar. El debate era tan concienzudo como extenuante.

Seguimos, tercera jornada sin jornal.  ¿Cabe un ser dentro de la concha ( sin pagar la hipoteca aún) de un caracol y entre los cuernos (que tampoco no son tales) de una jirafa?  ¿Producen lágrimas los silogismos – las alcachofas tienen principios estróficos y finales catastróficos – el oficio de sofista requiere respiración anal- nace la música al sonar el aire entre el tejido de una telaraña  las mística deriva del balido de los rebaños-  en estampida todos los felinos son libres-  y de noche los gatos llevan pijama como las ratas a rayas negras y de queso de búfala-  los aparcacoches son someros buscones y gorras con manos-  al partirse no es lo mismo una fina rodaja de melón que una buena chulla de jamón- ni un verso una flor – laten en todas las ocasiones con oscuras intenciones como las del conductor de arrecifes que se dedica a asesinar olas póbrecitas mías que le habrán hecho-    el color encarnado tiene hambre o es vegano – cuando a cierta edad te entran itrreprimibles ganas de micción deberia haber entrada ráìda y gratuita las 24 horas en los urinarios públicos ………

Cuarto día sin salir del cuarto- baño en el pasillo, del cuarto piso del cielo con 7 según Virgilio- a ver si la cistitis y la sifilis como buenas cuñadas en cena navideña -me dejan dormir- tal vez soñar alguna noche – entrando ya en materia todo se hizo menos espiritual y la bolsa empezó a dar unos saltos y unos buceos de medallero olímpico que conseguían colgar cual abalorios en las trenzas de la urraca clavos con cabeza de piratas mientras las cortes caparon al valiente y un puñetazo de Goya devolvió al inquilino al reino de las tiembla tinieblas – no era de prever que apareciera ninguna sopa de ganso en la invasión de las tartanas de la época araucana, sin embrago y sin ambages el banco de los blancos obtuvo su rédito explotando negros y su timonel se enredo en las redes de manera redistributiva a costa de no alcanzar la orilla ni ribete alguno – algo íbamos deduciendo  los designios del señor escrutaban el horizonte vertical y las aguas descauzadas volvían a sus letales manantiales venenosos y la mala leche amamantaba todas las razas daba igual se alimentasen tras la época de primera adicción a las tetas de canes gatos tipos de mariposas escarabajos roedores  y demás animales de terciopelo la histérica carta dialéctica tenía un menú infinito y de injusto gusto además de alardes de torero a d + lo de menos fue la cucharilla dando vueltas en la taza vacía y sin azucarillo que le ladre pobres padres no eche más leche con hijos futuros que nacerán con cable antena cámara incorporados al acta del bautismo  y con conexión al absoluto absurdo del metaverso con olor a cloaca no va +  dejen sus apuestas la suerte esta echada con fiebre y convulsiones de revolución rusa o maoista los hongos alucinógenes se alejan como conejos y viejos consejos y sus hilarantes efectos no dan puntada con hilo  el abracadabra adquiere personalidad jurídica y ya puede operar en todos los mercados y quirófanos, vi imágenes maravillosas  a modista y cirujano abrazados cobijándose juntos bajo un mismo paraguas sin saber quien era Lautreumont un poco privados y hasta las narices de coca y de cola transitaban los transeuntes los pretendientes de una novia desnuda bajando por una escalera – yo era más de vino pero me fui a por cerveza la que se queda estancada en el ático parietal izquierda  zona donde los terroristas – los hay también con apariencia de ejercitos, esos locuelos locales e internacionales – atontados por su adicción al atentado indiscriminado o introbombardeado a la sangre gratuita  vuelan con escafandra.

Para el quinto día de la seminal-7- semana-6 semen-5- …así mejor, así cuadra una letra para cada estadía de este Pentameron quedaron cuestiones como algunas estas muchas pocas que subyacen bajo el onírico manto de la tierra las siguientes si los buzos  y los topos nadan  por el cielo haciendo trayectos de cabotaje con traje de sol regalado dado el conflicto de intereses entre las/os tés el café las cuatro y las cinco el culo se ha hecho rico y las heces interterritoriales cotizan diariamente muchas veces y siempre al alza, hasta la caída del calzoncillo siniestro que es un díscolo y desobediente que no se puede contar con él para nada siempre llevando la contraria al pantalón pitillo y desodorizando la parte gris de elefante llamada pata, el pata negra es otra cosa, y da para otros casos y saca otros ascos para que luego digan que los relojes no marquen las horas entonces para qué saetas y arcos y cerbatanas las dianas enviudaron con la llegada de las armas de fuego que no son ningún juego. Esta pitagórica arrítmica mayeútica logarítmica y algorítmica mente demente ha comprobado que la mas excelsa forma de amor es el odio a ser posible no entre dos sino a la humanidad entera, así se logra ser un tirano de postín con garantía de crueldad autentifica por todos los incompetentes orgasmos internacionales para ello sírvase ser respaldado por un buen ejército de jueces, un cuerpo militar-policial  y una base de predicadores docentes indecentes de una fe verdadera y unos funcionarios arios arios arios  hay eco en la sala tanto hueco había como para bailar tango pasodoble rock bachata y todo lo que se tercie, con pareja de siete y media sin pasarse lo más trascendente ocurrió a la hora de apartar buenos y maaaaaaalos y aportar corona a los unos y  otorgarles la palma del martirio y a los maaaaalos aporrear sin piedad a la edad de 3,1416,  y condenarlos al mojo picón y el chile verde.

Más o menos esto es lo que de sí o no dio dios la primavera próxima un día más o menos invernal acaeciere o fuere fuera lo que sea quiero volver a los cielos eternos si me autorizan no les digo que lo cuento todo por si acaso.

Esperando que esa magna Academia de la Estupidez de las Artes y de las Letras  A.E.A.L sepa reconocer esta durísima y tercera aventura divina acompañando al Sr, Antipirina reciban mi consejo no se dejen adular y si se dejan luego no se quejen.

Al final no sé si me he expresado “suficientes o demasiado”  cayerónse huyeron los signos de puntuación.

CURRICULUM

HECHOS ASQUEROSAMENTE ASOMBROSOS

Cuando nací, no me acuerdo, pero ya era raro en mi entorno familiar.

Bautizado como Manuel Ángel Carmelo Puertas Fuertes

y como tal mal y desconocido en cualquier ambiente.

Hice lo de todos, obedecer, hasta que se me inflamaron las aletas nasales y no dejaban de refunfuñar.

Esta manía de poner varios nombres a una sola persona en mi caso me permitió desdoblar mi trabajo en dos ortónimos ; Manuel Puertas Fuertes, el erudito, el frustrado profe, el conferenciaante, el ensayista y el traductor..versus el artista creador contracorriente, poeta visual, rapsoda, performer, o sea el mensajero del canto “ángelcarmelo

Mi deformación fué docente, teatral, francesa y jurídica.

HECHOS UNIVERSALMENTE GLORIOSOS IGNOTOS

Desde muy joven fui abducido por la poesía y sobre todo y sin conocimiento alguno por una palabra Dada y un apellido Tzara del que solo se habían publicado los famosos manifiestos, ese agujero negro en el espacio lírico hispano hablante, seiscientos millones, cientos de departamentos de filología francesa. decenas de miles de doctores y licenciados, esta coincidencia : el oximoron de buscar entre la oscuridad un ápice de luz me ha conducido toda mi vida.

En 1977 fui codirector y redactor de las revistas de poesía Malvaloca y Guadaña,en Zaragoza, ya trasladado a Huesca, después de una etapa como camarero explotado, monté y dirigí durante 20 años “La Caja de Pandora” una empresa destinada a material pedagógico-didáctico, siendo proveedor del MEC y distribuidor de catálogos y materiales en la casi totalidad de centros educativos de la provincia de Huesca, colaboré con Radio Castaña, inauguré con unas charlas el Ateneo libertario Ramón Acín, impulsé la creación del dia del libro, del dia de la poesía y de la feria del libro,  luego institucionalizadas, coordiné durante varios cursos un taller de escritura creativa y técnicas poéticas TECYTP, en la Biblioteca Pública (Gobierno de Aragón) y en el centro Raices (Aveletra-Ayuntamiento). publiqué Musarañas, poesia experimental y visual. Expuse mi obra visual «El juicio original» en la librería Anónima.

He recitado poesía propia y de muchos autores  en numerosos festivales, ferias, asociaciones etc… Fui colaborador lexicográfico del diccionario ZIRANO, premio concurso Idea (G.A).  Soy traductor de Tristan Tzara, Eluard, Huidobro (obra en francés)  He dado conferencias sobre las vanguardias de las que soy especialista y colaborado en diferentes ediciones del Festival Periferias y del Open mic. Ultimamente he escrito Hápax texto fonético musicado por Sandra Lanuza e interpretado en el CSMA, también ha publicado una partitura fonético-visual, P-O-E-S-Í-A , y muy recientemente he editado un ensayo “Aproximando a Tzara” que incluye la traducción de “Cereales y Salvado” y un libro de artista ¡Las 40! traducción de las 40 canciones y descanciones, obra póstuma del propio Tzara. Así mismo he publicado ensayos y traducciones en diferentes revistas literarias on line.

Próximamente en la web  Tristan Tzara y dadaismo estará a disposición pública casi toda la obra de este imprescindible autor.

Yolanda Pérez Herreras

Yolanda Pérez Herreras
Catedrática
Discurso de ingreso en la Academia Estúpida de las Artes y las Letras.

Presentado por la aspirante a idiota Yolanda Pérez Herreras

ACADEMIA ESTÚPIDA DE LAS ARTES Y LAS LETRAS

A QUIEN DIOS SE LA DE LA ESTULTICIA SE LA BENDIGA

Discurso de la académica electa SRA. DÑA. YOLANDA PÉREZ HERRERAS

Señoras y señores académicos, hay en esta vida deleites fáciles de corresponder con gratitud, y esta es una de ellas. Es favor altísimo el que se me hace aceptándome, por unanimidad, en esta Academia Estúpida de las Artes y las Letras. Por ende, GRACIAS al Singularísimo y Excelentísimo Rector Estulto Sr. D. Manel Costa, al Doctor Horroris Causa Sr. D. Curro Canavese, a la Ilustrísima y Sorprendente Decana Estulta Sra. Dña. Lucía Peiró – Académica Fundadora -, al Ilustrísimo e Impar Decano Estulto Sr. D. Vicente Gascón García – Académico Fundador -, al Ilustrísimo y Peculiar Decano Estulto Sr. D. Francesc González Molinero – Académico Fundador -, al Catedrático Sr. D. Fernando Costa y a la Catedrática Sra. Dña. Marta R. Sobrecueva.

Señoras y Señores académicos, vuelvo a este mi hogar y mis madres y padres me llaman por los nombres de mis reencarnaciones: Barbecho, Crisma, Charambita, Doble, Fardel, Gaznate, Hato, Jaranera, Korral, Lechuguino, Muladar, Nublao, Parihuela, Quintal, Retortijón, Saltabardales, Trijonera, Varal, Zancajo; añaden el Doña o el Don según yo me siente o me levante; y también: A, E, I, O, U – que abrevian: Doña Vocales. Cuando no recuerdan todas mis reencarnaciones me nombran Miss LISTÚPIDA.

Habiéndome leído (que no estudiado… ni pienso) el Manifiesto estúpido de esta singularísima, sorprendente, peculiar, etc, etc, etc, academia, no puedo por menos que mencionar que, costumbres múltiples y diversas, a la vez contradictorias, a la par que perniciosas, originan estas palabras viceversas no entrecomilladas y ni siquiera cursivas.

Citando el mencionado Manifiesto:

El estultísmo/inutilísmo, como su nombre nos indica, no debe ser tomado como una forma de vida, como una nueva filosofía o, sencillamente, como un estado de gracia o de desgracia, o, incluso, como un estado sin estar.

Habiendo yo no estado aunque estando, la vida pasó a ser un soplo de rama de árbol caída que, al no haber caído donde querían los enemigos que cayera, cayó callando las caídas malsonantes de las arañas que despertaron de un letargo caído y deambulante. O sea, que la desgracia de algunos es la gracia de unos cuantos malpensantes que mordieron el tronco por el hueso más sensible.

Más adelante, se afirma

Esto es el estultísmo/inutilísmo, es decir, el intelecto en movimiento sin ajustarse a unas normas. Este proceso es totalmente VOLUNTARIO, lo que le diferencia notablemente del sueño, de la locura y de la inconsciencia, que son, evidentemente, INVOLUNTARIOS, y que tal vez, quizás, son aceptados como medios para otros movimientos artísticos.

Qué gran tarareo cantarse voluntario de lo involuntario siendo involuntariamente acechado por una locura que reinterpreta, locuazmente, involuntarios espasmos de JAJAS y JIJIS, cuando la broma no era broma ni la sopa de fideos y las nécoras congeladas. O sea, que la gracia de algunos es la desgracia de unos cuantos biempensantes que abrazaron el tronco por el hueso más insensible.

Aunque a posteriori se dice

El estultismo/inutilismo es una especie de imbecilidad pasajera, provocada, y, en cierto modo, controlada, ya que el sujeto tiene la posibilidad de volver a la situación de sensato, para entonces dar forma, mediante el canal que sea, a lo que ha vivido, a lo que ha respirado, en sus incursiones mentales.

Y digo yo, bailemos música de la prehistoria, de la Iglesia católica primitiva, del barroco, del futurismo, de las crisis de la tonalidad y el atonalismo, concreta, aleatoria, vanguardista radical, libre improvisación, otras escuelas, y una jota, que no falten las jotas… Y siempre con los segundos segmentos de los miembros superiores en alto, moviéndose de Norte a Sur o de Este a Oeste según el aire de arriba o de abajo. ¿Quién dijo miedo?

Y una última cita del Manifiesto estulto/inútil

Todo ello, y para ir terminando, el estultísmo/inutilísmo es la búsqueda incesante de nada. Por lo tanto, ausente de la frustración, es así de simple.

A esto, tan sólo puedo decir que no me achanto si una gachí canela en rama me birla los trujas en un garito del foro, estando yo boquerón poco podría yo aflojar la mosca, a no ser que tanto morapio me ajumara. Si en tal percal me hallara, haciendo el paripé pediría candela antes que algún bocachancla soltara algún cate y se preparase una escabechina, y antes de que se presentara la bofia acelerara yo los pinreles y me piraría antes que algún jilí me partieran algún piño. Hay mucha chusma que no sabe privar y darme el pisto con virguerías me podría meter en un embolao y me dejaría sin jalar, sin chingar y con una curda chunga.

Señoras y señores académicos, tamaño orgullo por ser parte de tanta estupidez, me rila los terceros segmentos de los miembros inferiores. Decir más sería redundar en la estupidez inútil, porque el equilibrismo (arte de saltar a la comba sobre la espuma de una ola) no es ni fácil ni difícil… es agarrarse para no caer en pensamientos de élite que arranquen de las sienes las alegrías de las alegrías que es ser artista-idiota. Y como dice Fangoria

¡Ay, sí!
en Benidorm
¡Ah!

en Benidorm, ¡uh!
Satanismo
Arte Abstracto y Benidorm

¡Que paren la tierra, que quiero lamerla! He dicho. Y quien dijese lo contrario, miente.

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CURRICULUM

de la académica electa SRA. DÑA. YOLANDA PÉREZ HERRERAS

Villamuriel de Campos, Dublín y Madrid son sus lugares de constante intemporalidad.

Nació en una urbe para que no se diga que los paletos sólo nacen en los pueblos… hay que contribuir al léxico con nuevas acepciones que abarquen morenas, rubias y pelirrojas; de ojos ojipláticos y cabello zaíno y profuso, no empezó a sonreír hasta bien entrada la pubertad, aunque cariñosa siempre fue… y sigue siendo.

Como planchadora, cobraba por horas para sufragar sus pintas y cilindrines. Como profesora de inglés, repetía ejercicios para que los alumnos creyeran que aprendían con facilidad. Como Secretaria de Alta Dirección Bilingüe, toleró muchos tontos de baba y se cultivó con algún que otro raro espécimen versado. Como lectora de inéditos recorrió páginas de iletrados creyéndose Don Miguel de Cervantes, y otros que no se lo creían y nos acompañábamos mutuamente empinando el codo sin tapa. Como editora, apenas sí editó a amigos, o a amigos de amigos, o a amigos de amigos de amigos… todo quedaba en familia. Como poeta discursiva, un día decidió dar de comer con su poesía plantando poemas en el corral, dejando que las gallinas se comieran las hierbas que nacieron, y friendo más de setenta huevos que pusieron… y ahí sigue. Como poeta visual, inundó con sus collages allende los mares tralará y más cerca… y ahí sigue. Como accionista, aquí, allí y acullá, celebró tantas veces brindando – vino, cerveza, chupitos, vermú… – que se rompieron varias copas… y ahí sigue. Como coordinadora de eventos culturales, cenó (además de en todas las comunidades autónomas) a lo irlandés, alemán, canadiense, singapurés, noruego, turco, polaco, finlandés, mejicano, belga, japonés, chino, italiano, marroquí, portugués, francés, inglés, suizo, y bocatas de calamares, y jamón, cuanto más jamón mejor.

Las otras 100 páginas en las que podría extenderme describiendo mis habilidades, experiencia y talentos, las dono a la ciencia.

Ni confirmo ni desmiento.

Lucía Peiró LLoret

Lucía Peiró LLoret
Ilustrísima y Sorprendente Decana Estulta
Discurso de ingreso en la Academia Estúpida de las Artes y las Letras.

Presentado por la aspirante a idiota Lucía Peiró

(como si llevara un aro en la cintura)

Seguidamente camine sobre los talones, y si ve que el caldo se ha consumido demasiado, puede añadirle un poco de agua. Aunque tampoco ha de quedar muy caldoso.

Haga sentadillas con los trozos de pollo.

Tiempo de cocción 45 minutos.

Dé patadas.

Camine elevado, elevando las rodillas. Haga la bicicleta moviendo las piernas hacia delante y   hacia atrás. Y fría los piñones hasta que estén dorados. Seguidamente camine de puntillas- (no confundir con puntilla, cefalópodo similar al chipirón)- elevando las rodillas con un pollo troceado y pimentado cocido.

Eche vino dulce sobre sus talones y lo tapamos molida la pimienta con  una cazuela, alternando el movimiento demasiado poco hacia delante y atrás. Podemos añadirle un poco de agua o no. Es este un momento de dificultad fácil durante una media hora, hora en la que tiene que tener los talones elevando la cebolla.

Mueva los hombros delante y atrás.

La freímos virgen.

Fuera reservamos las muñecas. Las muñecas al borde de la piscina en la misma cazuela.

Delante y atrás

Delante y atrás.

Con las zapatillas en la muñeca, como si llevara un aro en la cintura y durante una media hora,  en tiras cubra sus talones con una cucharada de piñones. No ha de quedar muy caldoso.

Moviendo las piernas hacia delante y hacia atrás, añada el pollo y el vaso de vino dulce.

Y seguidamente, alternando el movimiento, rote la pelvis hacia un lado y hacia otro como si llevara un aro en la cintura, y sirva el preparado. Como pueda, claro.

Todos estos datos científicos están basados en el aprendizaje inicial del arte del flotamiento y la receta gastronómica del pollo al vino. Disertación que, desde aquí, dedico a mi vecina Consuelo, conocida como la Rosquillera, revolucionaria extremista del lenguaje y la poesía sonora, gran desconocida ultraísta, ritmo ondulante y metáfora breve, quien todas las tardes a las cinco de la tarde, deleitaba nuestros oídos con su cántico Juanitoooooooooo  seguido de aspiración profunda y frase aseverativa aberenar. 1

1 Traducción de la autora Amerendar. Deben ustedes prestar oído a los fonemas, entender la articulación mínima delos sonidos vocálicos o consonánticos y  llevar cuidado en confundir el sonido de la palabra  berena conocida como ágape, comida ligera o merienda con la palabra verema o recolecta de fruto u otra cosecha. Una cosa es que meriende usted plácidamente, y otra que trabaje duramente.

CURRICULUM

Lucía Peiró LLoret

A Lucía Peiró LLoret nadie le había hablado de este mundo. Eso sí, nada más nacer su madre le plantó el moisés en un molino de harina, y allí descubrió el ruidismo. Escuchó todo lo que pudo y se familiarizó rápidamente con el canto del grano al llenar la tolva y los crujidos de los dientes al ajustar la rueda. Pronto se descubrió a sí misma balbuceando sonidos inexplicables y ya jamás dejó de producirlos. Precoz, se puso de pie cuando nadie lo esperaba y salió disparada a escuchar el canto de los pájaros; Descubrió terrenos inauditos, juegos peligrosos, e idiomas indescifrables. Y un buen día su vida cambió: un pan de viena relleno de mallorquina y queso de oveja le hizo orbitar. A los quince años, su padre le presentó una cámara fotográfica de revelado automático y su poder de multiplicidad le abrumó, se veía ipso facto en todas partes.

Como el pelo le había crecido mucho se hizo una trenza, y metida en mallas se desplazó sin esforzarse por paisajes diferentes. Aterrizó en la costa. De sus manos salían cosas inauditas que estaban en su pensamiento. Un día, recostada en la yerba, decidió formar parte de una secta. No había maldad en ello y comenzó a salirse de cuerpo, transmutarse y negar todo lo aprendido, si es que había aprendido algo. Todo cuanto hacía no servía para nada a los demás y ella siguió con lo suyo pues no entendía lo que pasaba.

Viajó por el mundo sin conocer idiomas, probó nuevos alimentos sin saber si era alérgica a ellos, y jamás le tuvieron que lavar el estómago. Con el tiempo le salió una protuberancia en el estómago y de repente era dos. Esto no le impidió seguir con lo suyo, eso sí, se tuvo que hacer economista. Y como los números no eran lo suyo, se hizo malabarista. Y como no sabía caminar por la cuerda floja se puso un motor cíclico. Hoy día analiza el tiempo, sin saber muchas veces en cual está.

Fernando Costa

Fernando Costa
Catedrático
Discurso de ingreso en la Academia Estúpida de las Artes y las Letras.

Presentado por el aspirante a idiota Fernando Costa

En la transcendencia de las divinidades lingüísticas, el recelo de la coliflor enquistada propuesta por la inquina ávida de bemoles debería de ser autodidacta, pero solía serlo a tiempo dispar. La podredumbre y la luz astral inmune a las huellas de las cosas son de manera semejante a los poderes del alma como un calendario de adviento enjaulado en la pajarera del obeso sacerdote.

Él era un espíritu de verbena, un braserillo de perfumes, una yerba doncella que cabalgaba a lomos de los alados caballos matutinos que enarbolaban las latas de atún con aceite de oliva. En esa indiscreta voluntad soberana, se escondían los símbolos de mujer y la fuerza ciega de los otomanos nacidos en Onteniente. Los viernes se depilaban los anillos de masa madre utilizados para evitar la evidencia de la figura andrógina en sus menesteres lácteos.

Nunca deberíais acceder al camino que lleva a Saturno, entre otras cosas porque está consagrado a la perpetuidad de las formas curvas de las imágenes ingeniosas y eternas verdades. Ya lo decía Barachiel, “ La materia prima es la gran obra” y nadie nunca lo puso en duda, solo hubo una diáspora de primavera que le azuzó el hocico pero sin quebrarlo.

La medula del cáñamo verde, el laurel y ciertas aves nocturnas son sin ninguna duda las que junto con la mantequilla de niño y siempre en dosis exageradas producen lo que los advenedizos denominan “Hasta aquí llegó la riada”. Los rayos U.V.A, junto con la mujer desnuda de cabeza para arriba dejan en evidencia el equilibrio universal de las disposiciones más contrarias de los medios atmosféricos para convertirse en oro puro.

La primera letra del analfabeto representa a un hombre con forma de verbo perfecto y con expresión de principio a fin. El lenguaje producido interpreta la verdad absoluta, aunque para los que padecen de colitis milagrosa lo califican como “Lenguaje hierático de autonomía volitiva”. En ello me gustaría profundizar, pero la virtud secreta del dogma Adámico es un hijo de la gran puta y me lo impide el muy cabrón.

Los ancianos concebidos este ultimo trimestre son del todo feos y abstractos en la luminosa de la poesía hermética, ya pensaron en esto Nicholas Flamel y Ramón Llull, pero nunca se atrevieron a asesinarlos a golpes con globos de helio porque les daba pereza y desazón. Todas las tensiones extraordinarias y extranaturales serían un semillero de pesadillas poseídas por la histeria solo si se conciben estas durmiendo en lecho ajeno.

El arte de la adivinación a posteriori huye de observaciones concluyentes sin refutar, es decir el impacto ambiental de su electricidad depende de las fuentes energéticas utilizadas en su generación. Los objetos benditos e indulgenciados, tocados por personas venerables son caso aparte en la soberanía humana. Cuando amachambras el dogma tienes que estar pendiente de la temperatura ideal para tal propósito, dicho de otra manera, la acción inmediata de la voluntad humana sobre los cuerpos o por lo menos esa acción ejercida cuando hundes la cabeza en un barreño con agua hirviendo sería la explicación irrefutable a este galimatías.

En la época en que vivimos todo esta preparado para una nueva explosión de estulticia abnegada, es inútil oponerse a una corriente alterna cuando metes los dedos en el enchufe de las corrientes fluídicas excitadas por cadenas de voluntades nimias. Si mezclas la pasión amorosa con la concupiscencia personal se producirá un contrabalanceo que anularía la voluntad de dejar de comer palomitas de maíz sobre el coxis de tu jefe.

Y ya para finalizar mi discurso, decir que los privilegios que se conjuran en esta Academia estúpida de las Artes y las Letras según el sentido vulgar de la palabra, adivina lo que se ignora, engrandece la estulta política conyugal y enardece la figura del artista con ardor de estómago. La vestidura del alma del académico estúpido cuando la ensucia o la destroza por su uso, la abandona completamente en un campo de fideos finos a barbecho, y puede que, en ciertos casos, se pueda volver a ella, pero será solo por su propio esfuerzo y su condición de Académico imbécil.

CURRICULUM

Curro Canavese

Curro Canavese
Doctor Horroris Causa
Discurso de ingreso en la Academia Estúpida de las Artes y las Letras.

Presentado por el aspirante a idiota Curro Canavese

Virus

En biología, un virus (del latín virus, «toxina» o «veneno») es una entidad infecciosa microscópica que sólo puede multiplicarse dentro de los cerebros de otros entes. Los virus infectan todos los tipos de sujetos, desde encefalogramas planos hasta los de cinco dimensiones. Estos son demasiado pequeños para poder ser observados con la ayuda de un microscopio óptico, por lo que se dice que son sub-fantasmales o infra-estectrales. El primer virus conocido, el virus de la caverna, infectó al Monus Australopithecus, al entrar en su cueva y pintarla, cuando los tiempos se pierden antes de las ideas de Nuestro Señor. Actualmente se han descrito más de 5.000, si bien algunos autores opinan que existen millones de tipos diferentes. Los virus se hallan en todos los rincones de la Tierra y son el tipo de entidad biológica más abundante.

Los virus se diseminan de muchas maneras diferentes y cada tipo de virus tiene un método distinto de transmisión. Entre estos métodos se encuentran los vectores de transmisión, que son otros organismos que los transmiten entre portadores. Los virus planos se propagan frecuentemente por ondas que se alimentan de su movimiento, los virus de más dimensiones se propagan por medio de espíritus geométrico-poéticos y subsisten de sus vértices polidireccionales. Por otro lado, otros virus no precisan de vectores direccionales, pululan caóticamente por el espacio: el virus más frecuente de estos es el virus-idea.

Idea

Una idea (del griego ίδέα, de eideon, «yo lo vi»), es un virus que existe o se halla in mente, cerebelo o plasta gris. La capacidad humana de contemplar estos virus está asociada a su capacidad de masturbarse, autoflagelarse o la habilidad de adquirir y aplicar su cretinez. Las ideas dan lugar a los virus conceptuales, los cuales son la base de cualquier tipo de enfermedad, tanto física como psíquica. Sin embargo, en un sentido popular, el virus-idea suele suscitarse normalmente en ausencia de reflexión, por ejemplo: hablar sin idea sobre una o varias ideas.

Idea-virus

Una idea-virus es un término filomental que, en la mayoría de los tratados, se puede analizar bajo cuatro puntos de vista, según Ocap C. Sevonsesak.

  • Ilógico: La idea-virus es equiparable a un concepto, sin significado conocido.
  • Otrológico: La idea-virus es equiparable a algo plastoso que se intuye que existe en otro mundo real o universo paralelo.
  • Trasneanderthal: La idea-virus como una posibilidad del conocimiento ancestral y es algo con lo que también se quiere dar a expresar, algo para pensar tener más conocimiento del que se tiene, acerca de lo que está elucubrando o meditando alguna neurona.
  • Psicodélico: La idea-virus es equiparable a una representación mental subjetiva de una alucinación a color o 3D.

Estos virus-idea se propagan por el aire a través de los estornudos, tos hueca, seudo-conversaciones, transmitido por vía de oratoria fecal, por miradas impropiamente desviadas, a través de los manotazos parlantes con expresivos golpecitos, con alimentos culturales contaminados por seudo-reflexiones, brindis con aguas religiosas bendecidas o abducidas, por pensamientos en multitud de soledad y por generación forzada.

No todos los virus-idea provocan enfermedades, algunas matan directamente sin pasar por el anterior estado.

RIDICULUM

CURRO CANAVESE I CASESNOVES 

• 1985 – Repleto de ideas que se las lleva el viento, cuando éstas están inmóviles soplo.

• 1986 – Pienso con humo, dibujo con humo y pinto con humo, y fumo, expongo en la Galería Exfumat La gente no logra ver nada.

• 1987 – Me dedico a estudiar la transparencia informe y los documentos fals Soy detenido y realizo mi pri- mer grabado, titulado “huellas de artista“.

• 1988 – Me sale un contrato basura como artista póvera, me hago minimalista y me despiden con una indem- nización de mierda.

• 1989 – Construyo un reino con la brisa, un imperio con la corriente y un universo con el aire, el resto del año levito, medito y proclamo mi independencia.

• 1990 – Pinto paisajes con niebla, monocromos y perdidos en la bruma de los tiempos, expongo mis obras en un monte perdido, donde los caminos también se pierden.

• 1991 – Me especializo en el amor impropio e impersonal, ajeno a lo conocido y platónico. Formo el grupo de arte “UNO“, pero no me admito como miembro y me declaro desmiembro y extraterrestre.

• 1992 – Trabajo en esculturas sin título, sin medida ni peso. Expongo en la Galería S/N, nadie encuentra la sala y me enamoro de nadie.

• 1993 – Todo lo que pinto durante este año lo tapo, lo repinto, lo tapo y luego me arrepiento. El galerista se arrepintió también, y lo tapé, siempre me dio vergüenza ajena aquel tipo.

• 1994 – Periodo de tiempo atrofiado, el 94 no supo dónde meterme ni qué hacer conmigo. Hice un master y un doctorado en tiempo completo, parcial y perdido.

• 1995 – Se me desperdigó la consciencia en un dibujo y estuve un año sin saber la ho Llegué tarde a aquel concurso de ideas para naturalezas muertas.

• 1996 – Vacío, hueco, nada y cuántico, la inmaterialidad de las ideas se materializan en muchos puntos a la vez, las rechazo todas.

• 1997 – En esta época mi trabajo son las figuras pero siempre llego tarde, se descomponen, me insultan y pierdo sus formas, mis formas y todas las formalidades.

• 1998 – Proyecto castillos en el aire. Mis proyectos son rechazados por el Ayuntamiento de València, alegan que no hay por donde quemarlos.

• 1999 – Pinto fantasmas, complejos y el alma de las cosa Mis complejos me impiden contactar con los fantasmas (comisarios, críticos y concejales), el alma de las cosas me da susto y no las muevo.

• 2000 – No encuentro lo que quiero y la nada se me escapó con el tiempo. Meses más tarde me di cuenta de que estaba muy extendido el concepto nada-tiempo.

• 2001 – No recuerdo haber vivido este año, creo que no pinto nada en esta historia.

• 2002 – Espacio de tiempo iletrado, analfabeto y con la documentación caducad La Galería Atemporal clausuró mi exposición antes de inaugurarla.

• 2003 – Me caso con el color, pero éste me engaña con mis ojos sin yo saberlo, logro la separación y me dedico a la copia sonora del cine mudo.

• 2004 – Todo se me escapa, me huye, me abandona con mi memoria y nunca sé en qué archivo se mete. Dejo la informática por la vecina, ésta también me abandona por un americano, un tal Macquintoch.

• 2005 – Quiero realizar una exposición retrospectiva pero no me acuerdo ni dónde, ni cómo, ni porqué, ni para qué, y me pregunto ¿qué coño pinto en un gimnasio de boxeo?

• 2006 – Pido trabajo en los Altos Hornos de Sagunt y me ingresan con mi obra en un Antic Sanatori.

• 2007 – Me dedico a la pintura matemática, pero los formatos nunca me cuadra Expongo en el Metro, sólo los títulos de las obras ya que los cuadros no caben.

• 2008 – Medito durante este año sobre mi presente y futuro, el presente y el futuro se pasan, se pudren y mi recuerdo empieza a oler.

• 2009 – Me encarga una escultura un tal Godot, la hago, me siento y espero al 2010.

• 2010 – Los artistas muertos fracasados ocupan mi tiempo; mi tiempo se pasa y con este engrudo fracaso estrepitosamente.

• 2011 – Me dedico a viajar a ninguna parte por el estudio, me pierdo y encuentro el camino equivocado.

• 2012 – Realizo la serie “Nada” La expongo en la Galería Ningún Sitio y Nadie me compra toda la obra.

• 2013 – El arte virtual me absorbe todo el año, pero el 31 de diciembre peco mortalmente y todo se me emborrona.

• 2014 – Durante este año solo pinto un cuadro, absolutamente horrible, huyo despavorido del estudio, no vuelvo en todo el año, tengo mucho susto.

• 2015 – Tengo una idea, durante todo el año intento descifrarla pero me es imposible, es abstracta, expresionista y me llega en alemán.

• 2016 – Los recortes me dejan sin pinceles, practico arte digital; con el pulgar dibujo, con el índice coloreo, con el anular lo acabo, con el corazón lo imprimo y con el meñique lo firmo.

Manel Costa

Manel Costa
Singularísimo y Excelentísimo Rector Estulto
Discurso de ingreso en la Academia Estúpida de las Artes y las Letras.

Presentado por el aspirante a idiota Manel Costa

LA SOBRASADA Y EL ARTE: GESTOS ESTULTOS, PENSAMIENTOS MEMOS

Estimados profesores

Debemos advertiros que todo cuanto hoy se diga en este espacio, quedará impreso en vuestro conocimiento, a pesar de que el mismo sea indolente o haragán en demasía.

Las condiciones son óptimas, llueven delirios y hay una humedad paliativa del setenta por cien a plazo fijo. Por tanto, vamos a intentar demostrar que la sobrasada es al arte lo que la sordina al monte, es decir, muerto el perro se acabó la sabia.

Si observamos con detenimiento y alevosía, la sobrasada india tiene un grado de ductilidad semejante al huevo de Colón en período vacacional o lo es que lo mismo: si te he visto no me acuerdo. Y si uno recuerda… insiste, y si insiste, logra, y lo que se logra, se conoce, y lo que se conoce, se absorbe, y lo que se absorbe, se desvanece, y lo que se desvanece se unta, y lo que se unta… es sobrasada. Ya tenemos, pues, el elemento. Hemos centrado la sobrasada pero no el arte, porque el arte es imposible centrarlo en un centro centrado, sin embargo, nosotros tenemos la posibilidad de centrar algo en una esquina. ¿Y cómo se puede hacer esto? —se preguntarán sus mentes idiotas— pues fácilmente, admirados profesores. Es cuestión de llamarle esquina al centro y al centro esquina, de esta manera, cambiando el significado de la palabra, conseguiremos la movilidad geométrica deseada.

¿Cómo podemos relacionar el arte y la sobrasada sin quedarnos embarazados? Esta insolente pregunta tiene tres respuestas posibles:

A. La causa es peregrina y cabizbaja

B. El motivo es cómico y endeble

C. El origen es ambidiestro y facultativo

Una vez hemos relacionados el arte y la sobrasada, por cualesquiera de los caminos indicados, debemos, sin temor a convertirnos en gurús de chocolate, familiarizarnos con la textura de la sobrasada, dejando el arte en el frigorífico hasta que la inercia nos lo demande. Para ello debemos adquirir, en el ministerio más cercano, unos 500 kilos de sobrasada india —por su color carmesí, es la más idónea—, ponerla en el baño de María durante tres días, dejando que el ambiente se impregne en su médula, como si de azucarillo en aguardiente se tratara. A los tres días justos, debemos empezar la carrera de Bellas Artes y abandonarla al día siguiente. Esto nos dará consistencia en nuestro entendimiento y cierta habilidad para relacionarnos con extremidades inferiores vírgenes o poco usadas. Sacamos, pues, a los tres días la sobrasada, la oreamos durante otros tres días en el alfeizar de un muerto recién afeitado, con el fin de que pierda los olores superficiales y se alegre su memoria, y ya está lista para ser usada.

Así pues, tenemos el arte centrado en una esquina. Por otra parte, y levitando en un frigorífico, para que su entorno no se vuelva lelo,  tenemos la sobrasada oreada y lista para su uso artístico. ¿Qué debemos hacer ahora? Muy sencillo, ensamblar ambos elementos sin que ellos se den cuenta de que son unidos. ¿Por qué esta previsión y no otra? Todo tiene su explicación más o menos huera. Estos dos elementos son incompatibles por la etimología de sus nombres, por tanto es necesario la distracción sistemática en todo el proceso de acoplamiento. No debemos, en ninguno de los casos, juntarlos por las caras. Si esto sucediera y se dieran cuenta del engaño, podrían enternecerse de tal forma que se evaporarían por arte de magia.  

Debemos utilizar la metodología estructuralista-jesuítica como herramienta de acople. Es decir, usando las creencias apocopadas de ambos elementos, conseguir una imbricación alocada pero siniestra y siempre, siempre, por la espalda.

Una vez encajadas y yermas en su intento de huida, utilizaremos el refranero español para cincelar las obras que deseemos.

Hemos escogido una serie de pensamientos memos, oportunos y necios, que pueden servir a las mil almohadillas para nuestro objetivo artístico-idiota. Cada uno de estos pensamientos debe ser acompañado por un gesto estulto, a la medida del ejecutor del acto, evitando si es posible utilizar como gesto a las coordenadas sibaritas del intelecto, pues se podría ocasionar una disfunción de los elementos, y no cabría la posibilidad de volver a empezar, ya que los materiales etéreos que los han unido se desvanecerían sin remedio ni eclosión.

De esta manera, pasamos al ejemplo práctico que hoy planteamos, sin ánimo de venganza ni de vergüenza.

  • A buen encendedor con pocas brasas bastan
  • A caballo regalado no le mires si miente
  • A cada cerdo le llega su calcetín
  • A Dios hurgando y con el mazo dando
  • Cada loco con su pelma
  • Cada cabestrillo tiene su ladrillo
  • Cada oreja con su pareja
  • Cada uno puede hacer de su capa un rayo
  • Se coge antes a un mentiroso cojo que a un calvo con siete pelucas
  • Como éramos cojos, parió la suela
  • Agua pasada no mueve al turismo
  • Cree el ladrón que todos son un condón
  • El muerto al bollo y el vivo al pollo
  • El pez grande se come al chino
  • El que calla, Astorga
  • Gato con guantes no caza tacones
  • Ir por lana y salir alquilado
  • La caricia rompe el brazo
  • Cuando el tío suena, Ana llega
  • Cuando las babas de tu vecino veas regar, pon las tuyas a resoplar
  • Dame tonto y dime pan
  • De aquellos polvos, vienen estos toldos
  • De tal palo, ancha es Castilla
  • Dios aprieta, pero no folla
  • Dios los cría y ellos se espantan
  • El hambre es muy mala conejera
  • El mejor escribano echa un balón
  • Mal de muchos, Consuelo García
  • Mala hierba nunca muerde
  • Más sabe el diablo por viejo que por poner un establo
  • Más vale estar sordo que mal y acomplejado
  • Más vale maña que tuerca
  • Más vale manco en el cocido que bueno por cocer
  • Más vale pájaro sin amo, que ciento follando
  • Más vale prevenir que estar solo
  • Más ven cuatro ajos que dos dados
  • Nadie es bragueta en su tierra
  • No es toro todo el que conduce
  • No por mucho amanecer se madruga más temprano
  • Sauna con gusto no pica
  • Tanto va el cántaro a la frente, que al final se tuerce
  • Un calvo saca a otro calvo
  • Una cosa es predicar y otra dar frío

Señores profesores, han asistido a una experiencia inútil, absurda y totalmente deleznable. Supongo que la satisfacción les habrá convertido los dedos en duendes, que el placer les habrá laminado su desprecio hacia nosotros, y que el futuro se abre de par en par para que puedan introducir su creatividad obsoleta y puedan, también, hacerle el corte de mangas reverencial que la ocasión merece.

Muchas gracias por su atención idiota y hasta la próxima estación.

CURRICULUM

DATOS ARTÍSTICOS RELATIVAMENTE INTERESANTES

de Manel Costa-Mascarós i Adrià-Niclós

Nacer, nacer, lo que se dice nacer, nació poco, aunque se supone que lo suficiente para dedicar una parte importante de su peso intelectual en cocinar palabras y espacios.

En su nacimiento procura estar junto a su madre para ayudarle en el parto. Su madre, que es una sinalefa, se lo agradece eternamente durante tres semanas. Su padre, de profesión sus albores, se da inmediata cuenta de que su hijo es un infame para el trabajo de cuchara.

Sus primeras palabras las pierde en una alcantarilla cuando jugaba al diccionario ciego. Ante este hecho —que marcó decididamente su vida— se viste de adverbio y se lanza al mundo a difundir la teoría de la Retórica de la Mudez.

En su adolescencia descubre, casualmente, que la letra “O” padece aerofagia. Inmediatamente toma la decisión de dedicarse al estudio desinteresado de las palabras huecas.

Durante treinta años estudia a la letra “A” desde varios puntos de vista; segmentando cada cinco años el vértice, con el fin de descubrir la fuente de financiación de las palabras.

A medida que el tiempo impar se repetía, su vocación de trasteador de conceptos iba en aumento, hasta que un día, concretamente el día en el que las horas se suicidan a los cincuenta y nueve minutos, se dio perfecta cuenta de que a partir de ese momento era un poeta visual. ¡Caramba! — se dijo, medio sorprendido medio mulato — ¡ya sé exclamar visualmente!

Actualmente vive amancebado con las letras “B” y “V” porque le resultan tremendamente lascivas.

Francesc González Molinero

Francesc González Molinero
Ilustrísimo y Peculiar Decano Estulto
Discurso de ingreso en la Academia Estúpida de las Artes y las Letras.

Presentado por el aspirante a idiota Francesc González

Estimados colegas y amigos, aprendices aún de semejante disciplina:

Nuestra Academia ha propagado sus efluvios hasta cotas indescriptibles. Su filosofía no se basa sólo en el estudio exhaustivo de la estupidez, sino que se acrecienta por vía oral como las grageas que a veces tomamos para el dolor de la regla o la incipiente descortesía de nuestros estómagos. El arte ha de considerarse en los términos que hace un rato planteaba el profesor Costa cuando apuntaba a la sinrazón para llegar a entender -si acaso-, tan menestorosa disciplina. El arte, es helar-te, es decir: el estadio gélido de su pureza antes de su traslación al deshielo y consiguiente propagación entre las tribus urbanitas que todo lo frivolizan.

Bajo estos supuestos, la tontería se hace más visible y se traslada para convertirse en reflexión escrita hasta  quienes, inmisericordes, utilizan las páginas de abultados periódicos, revistas e informativos televisivos para depositar en ellos el juicio final de sus percepciones, el sudario de una penitencia anunciada. Lejos de reconocer sus deficiencias, se auto definen como críticos cuando deberían reconocerse como absolutos catetos sin derecho posible a la hipotenusa.

En el año del señor del dos mil cuatro un grupo de resueltos profesores -en un retiro espiritual celebrado durante tres días y sus consiguientes noches- en el Monasterio de de Sant Espèrit de Gilet (València), refleexionabamos en torno a lo efímero, al valor de ese tiempo casi tangencial que, como pinzas de ropa, acogen en sus puntas la leve caricia del papel frágil de nuestros pensamientos: el tránsito de la idea que nos hace acreedores del título de profesores y profesoras de lo verosímil, es decir de la idiotez sincronizada que algunos de los presentes -solidarios- también compartireis para no faltar a la verdad o por vuestra condición de bien educados.

-Es más fácil encontrar una aguja en un pajar que el punto G en la geografía de tu espalda -le dije ensimismado, a ella. Luego se dio la vuelta y se fue camino del atril en donde había depositado su estatus. Sobre el cadafalco apuntaló sus tacones y acto seguido esgrimió, voz en off y micrófono en mano: “El punto más recóndito cuya incógnita os sobrecoge; el más nombrado, el más polémico, y por añadidura el más deseado de cuantos alfabetos creís conocer cuando, ingenuos, os preguntáis sobre las posibilidades de su gozo y sobre cómo tejer en torno a él el tamiz de nuestro conocimiento para hacerlo visible y deleitaros tras su hallazgo; para que su misterio, al fin, no sea un mero agujero negro en la circunferencia de nuestro firmamento.”

Decíamos entonces que la Academia tiene que irradiar su mensaje estúpido entre quienes tienen en su haber el escepticismo más latente, entre los que mantienen prejuicios  para formar parte de ella y no sienten, por añadidura, la llamada en su foro interno.

Recuerdo la primera noche de aquel iniciático invierno, en el gélido retiro de mi celda y el frío irrumpiendo, sin permiso alguno, sobre mis depiladas extremidades tras una ingesta leve de verduras hervidas y escaso aderezo. Me apresuré a cubrirlas con una manta roida de algunos de los rocines ausentes del entorno. Fue entonces cuando noté cómo el diminuto habitáculo daba acomodo espiritual a una suerte de zarzuela de ideas (sin dobles reyes ni princesas) y al gozo ulterior que tanto antes me había sobrecogido aun a pesar de mis rezos de las “cuatro esquinitas” que aún rememoraba.

El Arte, es helarte, rumiaba una y otra vez en voz alta sin que por ello se alterara la paz nocturna entre el resto de profesores que muy problablemente ya dormian sin percibir el color de plata de una media luna con forma de C. -Ahora lo entendiendo mejor- me susurre a mi mismo. De pronto me vino a la cabeza la sensación que experimenté cuando, por vez primera, mojé la cama y a la mañana siguiente los efluvios se habían convertido en un cuadro abstracto que mi madre tardó en interpretar y para lo que requirió un viaje relámpago y ex profeso, al museo de esa especialidad en la ciudad de Cuenca.

Con la asunción de un nuevo día de aquella radiante mañana, se procedió al  feliz alumbramiento de nuevos académicos, a la  suma de detalles y al procedimiento de entrega de diplomas por autoridades de reconocida solvencia y consideración estúpida de aquella cátedra de notables. Hoy, veintiun años después de aquel célebre acontecimiento, me gustaría engrosar el número de profesores de nuestra Academia Estúpida y qué mejor manera que haciéndoos entrega de nuestros diplomas oficiales a quienes aspiráis a ocupar un sillón de por vida en nuestra realenga institución oficial y ganadera. Quiero brindar por los que hoy toméis tan valiente decisión, por los que de cuerpo presente os halláis en este lugar periférico tirando al oeste y brindo por quienes desde la organización, han propiciado este encuentro a animaros a celebrar otros para poder seguir riendo a moco tendido, con la conciencia explícita de seguir compartiendo el mismo moquero.

Gracias profesores, colegas, amigos y amigas idiotas de este género.

CURRI-CU-lo VITeh!

Francesc González Molinero (antes Paco)

Supe que había nacido cuando mi madre me advirtió de lo importante que era no salir a altas horas de la cuna, sin previo aviso. Al parecer, en la familia se había instalado una rara costumbre de salir por peteneras ante los nacimientos al tuntún. Yo, por suerte, supe hacerme currículum desde los primeros años. Para ello, no dudé en apuntarme al grupo de las niñas que, cada mes de mayo, ofrecían sus flores a María. Sus modales no eran tan abruptos como los de mis correligionarios, obstinados siempre en joder la marrana. En alguna ocasión oí una conversación en casa que giraba en torno a cómo preservar la gorrina familiar del deseo carnal de aquellos muchachos. Creo que fue entonces cuando me dio por subirme a los chopos más esbeltos a coger huevos, con perdón, a las criaturas de pluma que anidaban en las alturas. Las niñas, abajo, aplaudían mi hazaña, y aún más aquellas a las que les repartía el botín tras mi reciente hurto. Los muchachos mientras tanto, jugaban al “Corro de la patata” y al “Patio de mi casa”, aunque Elías, el más espigado, andaba obsesionado por buscar la aguja en el pajar tras el crepúsculo. Recuerdo cómo, a la sombra del olmo de la plaza, empezamos a gestar nuestras primeras acciones performáticas ayudados por la música de fondo del acordeón de “Pajas largas”, un tipo escuálido al que le atribuían hechos contra natura con especímenes alojados en el follaje.

A los nueve años, y sin aún haber comulgado, me decanté por la poesía visual influído por mi padre que tras llegar, harto, del campo, cada noche y con la indumentaria poblada aún de resina, no se resignaba a hablarnos -a mis hermanos y a mi- de esta disciplina artística que él había descubierto casualmente en una noche de insomnio mirando a contrapicado el techo inmaculado de su alcoba. Mi madre en cambio, se afanaba en preparar en la artesa la masa con la que alumbraría el pan del día siguiente, mientras nos proponía fórmulas magistrales para curarnos los padastros y el repaso al catecismo de segundo grado. Luego, en el catre, tras la ingesta de todo lo aprendido, nuestros estómagos requerían encuentros matutinos con el bicarbonato.

Yo siempre pensé que sería un descarriado, un bala perdida por mi sistemática aversión a todo lo que olía a “instituído” y a rancio y, por qué no decirlo, por las malas compañías… De ahí la permanente búsqueda de mi “yo” superlativo al que, gracias a la Academia Estúpida de las Artes y las Letras he logrado encontrar para darle cobijo. Puedo prometer y prometo, que desde mi ingreso en la misma, soy otro hombre, un académico ya al que las féminas no dudan en poner como ejemplo en su respectivos currículums formativos.