Isabel Castaña Castañuelas
Catedrática
Discurso de ingreso en la Academia Estúpida de las Artes y las Letras

Presentado por la aspirante a idiota Isabel Castaña Castañuelas

DISCURSO

Hombre, señor Gascón, me alegro de que se haya animado a venir. Mucho mejor que vea en lo que trabajo que no que me ponga a filosofar con un discurso. Mire usted, Yo quiero ser Santa, pero como ya le he dicho sólo soy portera. Y sorda tras unas fiebres palúdicas. No sé si por la gracia de Dios o del Anófeles, porque una a veces duda de si debe tirar hacia el Señor o hacia Darwin. Acérquese, que ha llegado justo cuando

iba a enseñarles el inmueble a este matrimonio. Pero pase, pase y súmese al grupo, que empiezo. Ustedes sólo escuchen y no se molesten en hablar porque no les va a servir de nada. Hay días que el cristal de la portería me lo llenan de papelitos de colores con recados de “Doña pacá, doña pallá, doña que Hay un hombre en mi nevera, doña vigile un momento al abuelo que vengo en un rato, doña que se me ha caído un calzón, doña que no me traga el sumidero del váter…” Me tienen tan harta que un par de Golpes Bajos y una Coz les lanzaba yo.

Para trabajar aquí ayuda mucho estar sorda, así que gracias a los oídos güeros que me dejó el mosquito puedo gestionar esto y aguantar lo que llevo aguantando 25 años. Bueno, y también porque les confieso que de cada dos papelicos se me traspapelan tres. Pero hay que ver, ¿eh?, lo que es llevar una vida de mierda y que tenga que agradecer a un mosquito que me la haga más llevadera.

Venga, que hay que llegar hasta la azotea, pero no se preocupen que el esfuerzo tendrá recompensa. Se les va a poner el culito duro como una piedra. Me gusta empezar por arriba pronto, porque la peña que la okupa están durmiendo la mona; y terminaremos por el que han preguntado ustedes; usted no, señor Gascón, me refiero a este matrimonio con niño que se ha interesado por el 1º izquierda, que está a la venta. Creo que es bueno que conozcan al resto del ganado con el que se van a cruzar por la escalera. Así sabrán mejor a qué atenerse. La portería la enseño al final.

Como ven por las paredes, el techo y los desconchones, este edificio es una ruina, lleno de moho y goteras. Señora, sujete al niño y que no se rescuelgue de la barandilla, que está pa pocas y se puede caer por el hueco; y luego a llorar. Si por mí fuera lo declararía Siniestro Total y se lo daría a los de Derribos Arias. La azotea es fría en invierno y caliente en verano. Está dividida en dos apartamentos de 10 metros cuadrados cada uno y comparten con el resto del edificio esta terraza impresionante. Pero la vemos desde aquí, ¿eh?, que es mejor que no pasen más allá. Están okupadas por una banda que por lo visto pertenece al Sindicato Malone. A mí ni me suena, pero sé que tienen muy malas pulgas. Entre ellos parece que no se entienden mal y se transmiten los porros, el kalimotxo y creo que hasta el Semen Up, pero yo eso no lo sé de cierto porque aquí procuro no subir. Ni los vecinos, por lo que pueda pasar. Figúrense que en la última junta se valoró poner un semáforo para que no coincidieran con ellos al subir o al bajar. Al final se decidió que no, y esa derrama que se ahorraron, porque a esta banda no la veo yo respetando ninguna norma del edificio, ni orden en el uso del aparatejo, ni apoquinando en gasto alguno. Vamos, que al final los okupas disfrutan de un Paraíso y de gratis, porque a ver quién es el guapo que les reclama el alquiler. Y bueno, aunque en invierno hace más frío que en Groenlandia porque las paredes son de chapa, hacen fogatas y barbacoas y ellos encuentran el modo de calentarse.

2

El piso cuarto está reservado a los nobles, que les gustan mucho las alturas. Esta es la puerta de Los Elegantes, el 4º derecha. Son tan estirados que miran siempre desde arriba, que es donde están ellos; y dirigen la vista hacia abajo, que es donde estamos el resto. Y al hacerlo arrugan la nariz como si estuvieran oliendo mierda en un palillo. Están convencidos de que hacen la Caca de Lux y presumen de Sangre Azul y de vivir en el barrio de Los Austrias. Eso es lo que ponen siempre en el remite de sus cartas, bajo el nombre de la calle. ¡Y una mierda de las mías!, exclamo yo cada vez que me las dan para echarlas al buzón o les llega alguna. Sé de buena tinta que al menos uno de ellos ha estado en prisión por disparar a otro en el corazón en un Cuerpo a Cuerpo. En el 4º izquierda vive el Barón Rojo, que es Aviador Dro. Habla con acento alemán pero sólo dice dos palabras: Mamarrrrracho y Paparrrruchas. Su mujer es digna hija de un mariscal prusiano, pero ni uno ni otra son capaces de enderezar a los chavales, que son unos Hijos de Caín más malos que el sebo y que se mondan cuando me oyen decir lo de la mierda. Juraría que han sido los de las pintadas de la calle. Vaya panda de Ilegales.

Aquí viven los del 3º izquierda. Se comportan como un Ñu. Yo los llamo Los Espasmódicos. Qué golpetazos, qué agujeros en el escay de los sillones con Las Chinas que se fuman, qué cantidad de pelos sueltan por la escalera y cuanta mierda

dejan con esas botazas que llevan. Hoy el administrador ha dicho que uno de ellos ha destrozado A Golpe de Látigo las bombillas que faltan en este rellano. Él sabrá, porque vive pared con pared con ellos y lo debe de haber visto por la mirilla. Yo no lo descarto, pero como pille a alguno haciéndolo se traga el látigo. Él no se atreve a decir nada porque es un pusilánime, un hombre que está en La Frontera entre la Parálisis Permanente y los Zombies, que es como estar entre Alaska y Los Pegamoides; para entendernos, es un pegote más frío que un témpano pero lo de administrar las cuentas no se le da mal.

3

Los del 2º son llevaderos; no porque sean mejores que los otros, sino porque no dan un ruido. Bueno, no dan un ruido los padres, que viven en el ala derecha; pero son del Opus y tienen una buena prole. Tantos hijos les ha mandado el Señor que han tenido que comprar los dos pisos para unirlos, el de la izquierda y el de la derecha. Hace tiempo que perdí la cuenta de cuántos tienen, porque al llevar todos el mismo sello los confundo y generalmente cuento de más. Pero ya les digo que son un montón. El ala izquierda quedó entera para los chiquillos. Y lo dicho, que a los padres ni los van a oír, pero si al final ustedes se quedan con el piso de abajo, les transportará a su infancia cada vez que les oigan recorrer el pasillo con Los Bólidos y patines que les han traído los Reyes Magos. Son Los Rebeldes de la casa, pero no son malos niños y hay que ver qué bien juegan al hockey para ser tan pequeños.

El piso en cuestión por el que han preguntado es éste, el 1º izquierda. ¡Vaya!, parece que huele un poco a desagüe. Esperen un momento, que abro las ventanas y ventilo un poco. Ahora está lleno de Trastos y zaleos que no me caben en la portería, pero en cuanto ustedes se decidan por él entro a saco y Dinamita pa’ los Pollos. Creo que en uno o dos días se lo podría dejar a punto. En el 1º derecha viven Clavel y Jazmín, dos Drag Queen inofensivos. Tienen muchísimos amigos que los visitan, lo que ya da una idea de lo buenos chicos que deben ser. Quizá sean un poco bulliciosos en la época de celo. Bueno, y también durante la fiesta del orgullo gay, pero esto son diez días de nada.

Y aquí tienen la portería, mi humilde casa, un habitáculo de tres metros cuadrados con un ventanuco de cristal corredero, un casillero de madera con diez compartimentos para poner la correspondencia que se recibe, uno por cada casa, y una cortina que da a una habitación donde me aseo en un lavabo de chapa con tapón donde echo el agua limpia y una palangana donde suelto la sucia. Contra la pared está el camastro donde duermo; y a su izquierda, fuera del ángulo de visión cuando se descorre la cortina, hay un cubo de plástico con una bolsa de basura donde vacío los desechos de la comida y también los del intestino. Luego anudo la bolsa y la llevo al contenedor. Si sólo son aguas mayores no gotea; pero si no, tengo que poner doble bolsa para sacarla a la calle. No tengo ventanas, pero este ambientador de frutas del bosque hace su servicio. ¿Les apetece una perrunilla?

Puede decirse que soy la Décima Víctima de toda esa tropa y de un mosquito que me dejó sorda. A éste se lo agradezco, porque si no no aguantaría este barullo; pero, a los otros, no. Y hala, con Dios, que me barrunto que ni ustedes se van a quedar con el piso, ni mi perfil encaja en su academia. Y aún tengo que limpiar las pintadas que me han hecho esos desgraciados a los dos lados de la puerta de entrada. ¿Pues no han puesto en el frontal izquierdo que Madrid se escribe con V de Vigo y en el otro que Vigo se escribe con M de Madrid?

Malos tiempos para la lírica, señores, que ni escribir saben ya.

GURRÍCULUM

 ¿Pues no me está llamando gurriata del culo desde la primera línea de la carta? Y ese es sólo el encabezamiento de la receta, que luego se explaya el gachó con varias lindezas en su diagnóstico. Dedicadas a mí, que llevo sobre mis espaldas una torre más grande que la de Hércules.

Mire usted, mi GURRÍCULUM es breve pero con enjundia, porque servidora tiene el titulo de Ingeniería del Hogar y Otros Inmuebles, lo que podría traducirse en Ama de Casa y Portera. Y no tengo tiempo ni para rascarme el gurrí, así que vamos a olvidarnos de discursitos para poder entrar en su academia y de mandarle varias fotos mías (y entre nosotros, eso huele a chulo y chamusquina). Acepto enviarle una que me sacó a traición un vecino y que le dará idea del tiempo del que dispongo para mi aseo personal, que ya me gustaría a mí tener la lengua de un gato. Y no me pregunte sobre Confucio o sobre lo que sé de Rusia, porque en mi ingeniería sólo hay dos asignaturas en el temario: La primera es la de Conocimiento, manejo y mantenimiento de los componentes de un inmueble y la segunda es una optativa, a escoger entre Psicología y neutralización del componente humano o la de Cómo tener paciencia, mucha paciencia. Escogí las dos, porque menuda Movida hay aquí.

Si quiere saber algo más, porque estuviera interesado en darme el trabajo, venga a la dirección que le he indicado. Allí encontrará la portería.

¡Hala, aquí le espero comiendo un güevo!