Estupendísimos señores y señoras académicos y académicas. Es un honor, que me otorgo, dirigirme a la Academia para mostraros mis virtudes artísticas, humanas, mentales y recíprocas.
Nunca he sido propensa a propensar, pero dado que ello es indispensable para que las puertas y ventanas de esa excelsa institución, que ustedes tan sabia y estultamente dirigen, se abran y me den acceso, con misticismo y letargo, a sus propias entrañas, lúbricas y necias, así como subsidiarias y trashumantes de la ciencia del arte dislocado y desnortado, les propenso unas palabras —a ojo de buen cubero— con la cretina intención de que ustedes mismos se confabulen, construyan, edifiquen el discurso que mejor crean conveniente:
Efebo, efigie, ególatra, egregio, elfo, embrión, enchufe, engorro, enhebrar, enigma, enmienda, entuerto, epíteto, epopeya, epígrafe, escalpelo, escama, escapulario, escarnio, escrutinio, esperpento, espectro, esquivo, estercolero, estigma, estólido, estraperlo, exánime, expósito, escatología, improperio, indómito, ingrato, injerto, inopia, insecto, interfecto, intrépido, iracundo, laberinto, lacónico, laico, lampiño, lánguido, lascivo, laúd, laxo, legajo, legaña, legendario, lego, lenteja, letargo, libelo, libido, liendre, ligamento, limbo, litigio, liturgia, locuaz, lóbulo, lúbrico, lustre, llaga, macabro, mácula, magistrado, magma, magreo, mausoleo, majadero, maleta, mamarracho, mamón, manantial, mancebo, mandanga, mandolina, manco, manicomio, maniquí, manubrio, marasmo, maraña, marcial, marmota, aroma, martingala, mascarilla, matarife, mecenas, medroso, membrana, mendicante, mendrugo, mengano, menguar, meninge, mentecato, meretriz, menudencias, mercenario, metralla, miasma, milagro, mingitorio, misántropo, místico, misionero, momia, monóculo, monsergas, montaraz, morfema, morral, mortaja, mundicia, birrete, botafumeiro, brillantina, brújula, botarate, botón, brincar, bicoca, bruja, bragueta, branquia, bronco, bizarro, bucle, brizna, burbuja, badajo, bacteria, balido, burlesco, baratija, bargueño, basílica, basilisco, bastardo, bastón, batracio, blasfemo, bodoque, biberón, pábilo, palangana, palitroque, pálpito, pantano, panteón, parábola, parálisis, paráfrasis, parásito, parodia, partisano, patraña, patíbulo, patógeno, patronato, pávido, payaso, pebetero, penitente, peregrino, pérfida, pergamino, periplo, perjuro, perorata, pértiga, pergamino, periplo, perjuro, perorata, pértiga, petulante, piafar, pezuña, picaporte, picardía, pifia, pignorar, píldora, pingajo, piropo, plañidera, pleamar, polaina, pólipo, porfía, posada, postizo, precario, preámbulo, prebenda, precoz, predicador, prefacio, prefijo, preludio, prepucio, sabandija, sabañón, sacramento, sádico, sarcasmo, sarmiento, sátiro, sátrapa, secular, sepia, septicemia, sepulcro, sepultura, séquito, serrallo, serrín, sibila, silogismo, simbiosis, sinalefa, sincronía, sinfonía, siseante, sobrio, socarrón, sodomita, sofisma, soluble, sollozo, sopapo, soporífero, sórdido, sortilegio, sosia, súbdito, subsidio, suburbio, succión, sucedáneo, sufragio, sufrimiento, suicida, sumidero, sumiso, suntuoso, suplicio, supositorio, suspensorio, tábano, tafanario, taimado, taladrar, tálamo, talismán, tarifa, taxativo, taxidermista, tedéum, telaraña, témpano, témpora, tenebroso, tendón, tenia, teología, terciopelo, termita, tétanos, títere, tobillo, tocino, tórax, tormenta, torno, torrente, torso, tortilla, trabuco, tramontana, tramoya, trampolín, tránsfuga, transido, trapecio, trapense, trasgo, trashumante, traslúcido, trasquilado, trastienda, trazo, trebejo, trébede, trinchera, trípode, tropel, tropa, tropelía, tuétano.
Las palabras auxiliares, tipo muleta (preposiciones, verbos, adverbios…), se las buscan ustedes que, con sus conocimientos analíticos y precoces, seguro que lo bordan. Deseando ferviente y tontamente me sea concedido el plácet para mi ingreso en tan variopinta entidad, me despido de ustedes con la mosca detrás de la oreja y sin bolsillos en los pantalones.
He de decir para mi descaro y descargo que este discurso es un encargo realizado por medio de la inteligencia artificial. No se me atribuya pues, cualquier atisbo de genialidad que puedan encontrar en él.
Estultamente agradecida